El ácido fólico mejora el asma y las alergias

El ácido fólico, o vitamina B9, es esencial para la salud de los glóbulos rojos y reduce el riesgo de defectos espinales de nacimiento, pero además, investigadores del Centro Infantil Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos) han descubierto que podría también suprimir las reacciones alérgicas y disminuir la gravedad de los síntomas de alergia y asma. Los resultados de su trabajo se publican en la revista Journal of Allergy & Clinical Immunology.

Los autores siguieron el efecto de los niveles de folatos sobre los síntomas respiratorios y alérgicos y los niveles de anticuerpos IgE, que aumentan en respuesta a los alérgenos. Para ello, el trabajo se basó en los registros médicos de más de 8.000 personas de entre 2 y 85 años.

Los resultados del estudio mostraron que las personas con mayores niveles de folatos en sangre tenían menos anticuerpos IgE, informaban de menos alergias y silbidos asmáticos y tenían menos probabilidades de asma.

Según explica Elizabeth Matsui, directora del estudio, «nuestros descubrimientos son una indicación clara de que el ácido fólico podría en efecto ayudar a regular las respuestas del sistema inmune ante los alérgenos y que podría reducir los síntomas de alergia y asma».

Sin embargo, Matsui añade que necesitan descubrir el mecanismo exacto que se esconde tras este fenómeno para lo que necesitan seguir a personas que reciban tratamiento con ácido fólico antes de recomendar los suplementos para tratar o evitar alergias y asma.

Los resultados también mostraron que las personas que tenían los menores niveles de folatos, por debajo de 8 nanogramos por mililitro (ng/ml), tenían un 40 por ciento más de riesgo de silbidos asmáticos que las personas con los niveles más altos, que superaban los 18 ng/ml. Además, aquellas personas con menos folatos tenían, en comparación con las de mayores niveles, un 30 por ciento más de riesgo de tener los anticuerpos IeG elevados.
Fuente: Azprensa

Los atletas con asma inducido por el ejercicio producen menos sudor, lágrimas y saliva

Expertos de la Universidad de Michigan han descubierto que los atletas que padecen asma inducido por el ejercicio (AIE) producen menos sudor, lágrimas y saliva que aquellos que no tienen problemas de respiración, según aparece publicado en ‘Chest‘.

Los responsables del estudio analizaron la relación entre los niveles de secreción de fluidos en 56 atletas que padecían AIE. En primer lugar, midieron el movimiento del aire en los pulmones en personas sanas antes y después de la administración de metacolina, un fármaco que puede dificultar la actividad de las vías respiratorias en pacientes con el problema respiratorio. Después, los expertos midieron la respuesta a la aplicación de pilocarpina, un agente que provoca la producción de saliva y sudor.

Los resultados revelaron que las personas que eran más sensibles a la metacolina eran las menos sensibles a la inducción de secreción de sudor de la pilocarpina, es decir, que las personas que tenían las vías respiratorias más hiperreactivas sudaban menos.

Por otra parte, los expertos hallaron una relación entre la secreción del fluido del sudor y la secreción del sodio del sudor, y observaron que las tasas del sodio en la secreción eran más altas en las personas que no respondían al metacolina.

A pesar de que los expertos no pudieron establecer las causas de la relación entre la incidencia del EIA y la disminución del sudor, sugirieron que el mecanismo responsable del volumen del sudor es también responsable del volumen del agua segregada por los pulmones, por lo que los individuos que sudan menos tienen también las vías respiratorias más secas.
Fuente: Azprensa

Los niños asmáticos tienen problemas para mantenerse en forma

Los niños asmáticos se enfrentan a una serie de barreras para participar en actividades físicas, desde las creencias de las familias sobre la desorganización de los colegios, a sus propias percepciones sobre sobre sus síntomas, según muestran los resultados de un estudio de la University of Dundee, en Escocia, y que ha sido publicado en ‘BMC Family Practice‘.

Los responsables del trabajo señalaron que «la mayoría de estudios muestran que la gente que padece asma puede realizar ejercicio de manera segura si se han medicado correctamente, y pueden mejorar su sistema cardiovascular y calidad de vida de esta manera». Los investigadores descubrieron también que mucha gente joven con esta enfermedad creen que son capaces de realizar deporte de forma plena.

Por otro lado, destacaron que los padres muchas veces dificultan el manejo de la enfermedad de sus hijos. «Muchos restringen de manera innecesaria la actividad física de sus hijos debido a la falta de información o a la mala interpretación de los consejos», subrayaron.

Además, señalaron que los profesores también son parte del problema, debido también a que tienen falta de información sobre cómo actuar en una situación de ataque de asma, por lo que se muestran siempre cautos a la hora de permitir ciertas actividades físicas. A su vez, destacaron que los niños confunden en ocasiones la respiración con ataques de asma al realizar ejercicio.

Por ello, los expertos proponen informar de manera adecuada a los padres, profesores y responsables de los centros escolares, así como ayudar a los niños con asma a cooperar con su condición. También señalan que el médico es una figura importante, ya que es responsable de ayudar a entender correctamente qué síntomas indican un problema serio y cuáles están simplemente relacionados con el ejercicio que se realiza.

Fuente: Azprensa