Tolerancia cero con las agresiones al personal médico

El primer registro nacional de agresiones a los médicos, elaborado por el Observatorio de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC), destaca que el sector de Atención Primaria es el más castigado por estos actos de violencia. El documento, presentado, es pionero en España.

“El médico o médica que recibe amenazas o que es agredido psíquica o físicamente tiene que denunciar el hecho no sólo en su lugar de trabajo, a su superior o gerencia, sino también a su propio Colegio de Médicos”, ha remarcado Serafín Romero, secretario general de la OMC.

Romero, que ha presidido el acto junto a Alberto Becerra, coordinador del Observatorio de Agresiones, ha explicado que denunciar la agresión ante la entidad colegial sirve “además de para registrar y contribuir a dar solución a la lacra, para obtener respuesta a su agresión y acompañamiento jurídico, médico y laboral”.

El informe, que ha contado con la colaboración de todos los Colegios de Médicos de España, muestra que en 2010 se produjeron 451 agresiones a médicos colegiados. El mayor porcentaje de los actos violentos contra el personal médico (65%) se registró en el primer nivel asistencial. Un 57% tuvo lugar en las consultas de Atención Primaria, y el 8% restante en los Servicios de Urgencias Extrahospitalarias.

Leer más

La violencia es parte del trabajo de las enfermeras, sólo se reportan 1 de cada 6 casos.

Tres cuartas partes de las enfermeras de atención pública o privada experimentaron violencia laboral, pero sólo uno de cada seis incidentes se informó oficialmente, según el estudio publicado en la edición de febrero de la revista Journal of Clinical Nursing.

La mayoría (92%) dijeron que habían sido agredidas verbalmente, el 69% había sido amenazado físicamente y el 52% había sido agredida físicamente. Un total de 2.354 incidentes fueron denunciados ante el equipo de investigación, con un promedio de dos a 46 incidentes al año.

«Muchas de las enfermeras que participaron en la investigación, dijeron que no informaron de incidentes porque pensaban que la violencia en el lugar de trabajo era sólo una parte del trabajo», dice la autora principal Dra. Rose Chapman, de Curtin University of Technology en Perth, Australia Occidental.

Los 113 enfermeros que participaron en el estudio eran en su mayoría mujeres, en los 40 años y había estado en la profesión entre seis meses y 40 años, con un servicio promedio de poco menos de 18 años. Cerca de dos tercios trabajaban a tiempo parcial.

Leer más